El japonés tiene la reputación de ser uno de los idiomas más difíciles para los hablantes de inglés — y esa reputación es en su mayor parte merecida. Pero el tiempo depende enormemente de cómo estudies, no solo de cuánto.
Los números honestos.
El Instituto del Servicio Exterior de EE. UU. clasifica el japonés en la Categoría IV: 2.200 horas de clase para alcanzar una competencia laboral profesional. A 1 hora por día, eso son 6 años. A 3 horas por día, aproximadamente 2 años. Con un profesor cualificado y práctica inmersiva, muchos estudiantes superan las estimaciones.
Los tres sistemas de escritura.
Hiragana y Katakana (46 caracteres cada uno) se pueden aprender en 1-2 semanas cada uno. El Kanji es el juego a largo plazo — el JLPT N1 requiere conocer ~2.000 Kanji. La mayoría de los estudiantes tardan de 3 a 5 años en alcanzar este nivel.
Donde la mayoría de los estudiantes se atascan.
La brecha N4–N3 es donde muchos se estancan. La gramática se vuelve compleja, los niveles de cortesía se multiplican y la lectura se vuelve exigente. Aquí es donde un profesor nativo marca una enorme diferencia: escucha tus errores y los corrige.
El secreto de la aceleración.
Los estudiantes que consumen medios japoneses nativos (anime sin subtítulos, programas de variedades, manga) progresan constantemente más rápido que aquellos que solo estudian libros de texto. Tu cerebro necesita miles de horas de entrada real.